lunes, 16 de enero de 2012

Gracias.


A veces me pregunto como sería yo ahora si hace año y pico ya no me hubiera fijado en lo bien que te quedaba esa camiseta y la gracia que tenías dando toques con el balón. Si nunca te hubiera visto sonreír así y no hubiera vuelto a creer en algo. Si hoy no recordara la primera vez que me miraste directamente a los ojos, la primera vez que dijiste mi nombre en voz alta y me pareció la mejor secuencia de sonidos que había escuchado en años. Si no hubieras tenido esa costumbre de racionar las sonrisas y hacerte tan imprescindible. Si no me hubiera dado cuenta de que la historia que tu tienes por contar pocas personas por aquí la poseen. Si no hubiera caído en la forma que tienes de guardar las manos en el bolsillo del pantalón por debajo del abrigo, mientras caminas con toda la tranquilidad del mundo. Si no hubiera comprendido que valías la pena, y no hubiese decido darlo todo por ti, ser tu apoyo, ser esa persona con la que podrías contar en cualquier momento. Si no me hubiera hecho adicta a cada pequeño movimiento, si no me hubiera hecho una experta en tu olor. Si nunca hubiera pensado que eres como un niño grande, pero que tienes el mayor corazón en kilómetros a la redonda. Si no me hubiera desesperado a lo largo de días contigo. Si nunca te hubiera conocido. ¿Que pasaría si tu o yo hubiéramos nacido en la otra punta del planeta? No sería capaz de hacer eso, de recordarte. Porque jamás habrías entrado en mi vida. Y siento miedo. Y un profundo agradecimiento a quien quiera que distribuya las corrientes marítimas, las artísticas y las de población por haberme posado en este país, en esta ciudad, en esta vida.
Desde el 10 de Septiembre de 2009 siendo mi ídolo… y ya para siempre. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario